Nuestra sociedad sufre la crisis de liderazgo más importante de las últimas décadas, motivada por el predominio de una clase política mayoritariamente indigna y carente de valores. Esta página pretende denunciar toda esa indignidad -indignitas-, fomentar los valores esenciales y exigir gobernantes más cualificados, más humanos, más honestos, más altruistas... en definitiva, más dignos.
"Como en las deudas, no cabe con las culpas otra honradez que pagarlas". Jacinto Benavente.
Me sorprende que alguien diga que los abucheos a Zapatero durante las celebraciones del pasado 12 de octubre, estaban fuera de lugar. Sin duda, se deberían haber evitado durante el himno a los caídos, pero al margen de ello, lo ocurrido no sólo fue muestra de un grandísimo civismo, sino de nuestra más inveterada mansedumbre. Lo que realmente piden -casi exigen- las circunstancias, es sacar a patadas de La Moncloa a nuestro indigno presidente. Lo que pasa es que, a los españoles, nos pierden las formas.
Por descontado, en condiciones normales, no se debería abuchear a nadie en un acto público; suelen existir otros cauces para expresar nuestra disconformidad con las personas allí presentes. Además, la educación y las formas, siempre importantes, hay que procurar mantenerlas en todo momento, especialmente cuando se trata de actos oficiales o públicos y, en general, en todas aquellas situaciones o acontecimientos de cierta trascendencia.
Con todo, bajo determinadas circunstancias, lo incorrecto puede llegar a adquirir un cierto grado de compostura, o incluso llegar a ser algo razonable y hasta absolutamente pertinente, pues lo que llamaría la atención sería precisamente no hacerlo.
En el fondo, de lo que estamos hablando es de naturalidad y comportamientos espontáneos, que es lo que normalmente establece la diferencia entre lo correcto y lo incorrecto, entre lo pertinente y lo impertinente. De esta forma, cuando el abucheado carece de valores, no se equivoca de buena fe, miente reiteradamente, legisla, decreta y actúa movido por intereses meramente partidistas, parciales, desde el más absoluto egoísmo y con total irresponsabilidad, los abucheos -incluso bajo cualquier circunstancia que propicie la oportunidad-, no sólo son lógicos, sino que además son pertinentes y hasta obligados.Lo impropio hubiera sido lo contrario.
"No tenemos poco tiempo: es que nosotros perdemos mucho. La vida es suficientemente larga y se nos ha concedido con liberalidad para que pudiésemos terminar las empresas de mayor importancia, si toda ella se emplea debidamente. Pero cuando se desperdicia indolentemente entre placeres y lujos, cuando se gasta en cosas inútiles, llega por fin el último momento que nos obliga a reflexionar, y entonces nos damos cuenta de que ha pasado, sin llegar a comprender cómo se ha ido".
Lucio Anneo Seneca,"Sobre la Brevedad de la Vida" (escrito en el año 55 d.C)
Todos deberíamos leer más a menudo a los filósofos clásicos; sorprende ver la sabiduría y el sentido común que encierran sus palabras, muchas de ellas escritas hace más de 2.000 años. Ello no sólo nos ayudaría en el plano personal y aumentaría nuestra cultura, sino que además contribuiría a dotarnos de criterio propio y a disminuir el papanatismo que impera en nuestros días.
Nuestro mayor problema no siempre es que con el devenir del tiempo el ser humano tenga que afrontar nuevos retos, sino que a pesar de la enseñanza de la historia y que los valores elementales continúan siendo los mismos, no faltan iluminados que pretenden reinventar la esencia de lo que somos y los principios que nos orientan. Esa es la mejor forma de crear problemas, donde realmente no debería haberlos. Esa es la mejor forma de perder el tiempo recetando fórmulas milagrosas, cuando los verdaderos remedios existen desde hace miles de años.
Nadie puede usar la palabra progreso si no tiene un credo definido y un férreo código moral… Porque la misma palabra "progreso" indica una dirección; y en el mismo momento en que, por poco que sea, dudamos respecto a la dirección, pasamos a dudar en el mismo grado del progreso.Gilbert Keith Chesterton.
¡VIVA LA ESTULTICIA! Vivimos en un estado de invidentes crónicos. Me refiero a los ciudadanos, claro. Porque luego están los "aguilillas" de los negocios, los políticos visionarios y los que únicamente ven en todo lo que les rodea posibilidades de medrar y enriquecerse por el camino más fácil y rápido.
Y es que en lugar de tener una estrategia a medio y largo plazo, con visión de futuro y sostenible, hay quien se empeña en vendernos operaciones inmobiliarias y especulativas, como si fueran motores de desarrollo. Proyectos como el "GRAN SCALA", que pretende desarrollar en Los Monegros (Aragón) una versión a la española de Las Vegas, con casinos, hoteles y parques temáticos. ¿Desarrollo de qué? ¿De un grandisimo bodrio que va a convertir una buena parte de Los Monegros en un estercolero de las peores pasiones y miserias humanas? ¿En un negocio que nos hará aún más dependientes del turismo y de los visitantes extranjeros? ¿Casinos y parques temáticos que se vacían en épocas de crisis y que son extremadamente difíciles de rentabilizar, especialmente los segundos? ¿De una aberración ecológica, fagocitadora de recursos?
"El escaso desarrollo de la Ley de Memoria Histórica y el procesamiento contra el juez Garzón dividen a la sociedad española. Pero no hay que dejarse confundir por ideas sectarias y maniqueas".
JOAQUÍN LEGUINA 24/04/2010
"Todo ser humano -héroe o villano, decente o criminal- tiene derecho al duelo por parte de aquellos que lo amaron en vida. Y ese duelo exige la presencia del cadáver con el fin de poder enterrar dignamente los restos del difunto.Ha quedado bien claro que en los dos bandos se practicó una enfurecida 'limpieza étnica'Habría que ampliar el mutuo perdón y hacer que todos los muertos sean también de todos.
La irresponsabilidad generalizada de los políticos y la indigna casta que han creado en nuestra sociedad, proviene de nuestra dejación y de nuestro tácito consentimiento como ciudadanos. Además de nuestra inveterada tendencia a permanecer inactivos frente al despropósito y las agresiones que nos infligen, en el fondo del problema subyace una gran incultura, la crisis de valores y sobre todo un profundo desconocimiento de las terribles consecuencias que conlleva todo este lamentable panorama. Vivimos de espaldas a la realidad y en el polo opuesto al sentido común, atontados por los oropeles del materialismo, la vocinglería de los señores de taifas y los desmanes de los amorrados a los pechos del estado.... Y eso al final tiene un alto coste en nuestras vidas y pone en peligro nuestro futuro más inmediato.
Ya va siendo hora de que cada uno de nosotros aceptemos la responsabilidad que implica vivir en sociedad y sobre todo, la que conlleva vivir con arreglo a valores y a principios éticos y morales.
Ya va siendo hora de que los verdaderos intelectuales –o los que así se consideran- salgan a la palestra para denunciar lo que esta ocurriendo y demostrar que todo ese conocimiento acumulado no es simplemente una ofrenda al ego o una idolatría al reconocimiento social, el poder o el dinero.
Ya va siendo hora de que asumamos nuestros deberes como personas y no sólo dediquemos nuestro esfuerzo a reclamar nuestros derechos como individuos.
Ya va siendo hora de que pongamos en su sitio y expulsemos de las instituciones públicas a quienes consideran que España es su patio privado, o un burdel para celebrar orgías y bacanales -físicas o mentales-, a costa del resto de los españoles.
Ya va siendo hora de que nos demos cuenta de lo mucho que vale nuestra felicidad y de lo preciosa que es nuestra vida –el tiempo que se nos ha concedido- y de que una y otra no pueden ser instrumentalizadas, manipuladas, mutiladas o cercenadas por unos pocos indigentes mentales, carentes de moral y de cualquier sentido de la responsabilidad.
"Aunque la mayoría prefiera las ilusiones falsas a la realidad, España se desliza hacia un desastre económico y social sin precedentes, cuyo momento culminante será la quiebra de las cuentas públicas, a partir de la cual nos espera, en palabras del economista jefe de Bloomberg para Europa, “un largo valle de sombras”, donde van a hacer agua todas las grandes conquistas sociales de los últimos 50 años, desde la clase media, al sistema de pensiones, pasando por sistema nacional de salud y las prestaciones a los parados. Es evidente que la incompetencia oceánica, el sectarismo radical, y la carencia absoluta de sentido del Estado de Jose Luis Rodríguez Zapatero han acelerado el proceso, pero no es el único culpable. Nuestra ruina comenzó mucho antes.
Independientemente de su carrera en la judicatura, llena de innegables luces y manifiestas sombras, el problema de Garzón es Garzón. Un juez víctima de su ego, que no ha sido capaz de mantenerse al margen de la política, para conservar aquello que es clave en toda administración de justicia y por lo tanto en un juez: la objetividad y la imparcialidad.
Si quería ser una figura mediática, dedicarse a política o tomar partido por alguna postura ideológica determinada, nadie se lo hubiera prohibido; para ello bastaba con que hubiera renunciado a la judicatura. Pero lo que no es compatible en un sistema democrático, es que un juez se manifieste y se posicione pública y claramente a favor de determinadas ideas o posturas políticas y pretenda seguir administrando justicia a TODOS los españoles... incluso a los que pertenecen a partidos o posturas contrarias a las defendidas por él. Es claro que en ese caso, la imprescindible IMPARCIALIDAD queda en entredicho.
“No somos disparados a la existencia como una bala de fusil cuya trayectoria está absolutamente determinada. Es falso decir que lo que nos determina son las circunstancias. Al contrario, las circunstancias son el dilema ante el cual tenemos que decidirnos. Pero el que decide es nuestro carácter”.
José Ortega y Gasset
Si algo se pone de manifiesto cuando uno lee la prensa, escucha los telediarios, participa en determinados foros o atiende a las tertulias económicas o políticas de radio y televisión, es la delicada situación por la que atraviesa España y la necesidad urgente de conseguir una regeneración social y en particular aquella que haga recobrar a la sociedad el sentido común y una vuelta a los valores esenciales. Al menos, esa es la conclusión a la que yo he llegado y no creo que sea muy diferente a lo que podría pensar cualquier otra persona sensata, con un mínimo de sensibilidad y objetividad.
Más allá de los temas concretos que se discuten en dichos ámbitos, e incluso de los límites que establecen nuestras fronteras, se percibe con claridad que en la génesis de los problemas que afligen a nuestra sociedad se encuentra una profunda crisis de valores, que es en definitiva la verdadera patología que aflige al hombre occidental del siglo XXI. El bien, la verdad, la belleza… esos principios o valores elementales, que de manera tan brillante explica y difunde nuestro querido maestro Antonio Medrano, están en claro retroceso, frente a la proliferación de sus correspondientes antivalores: la maldad, el dolor, el perjuicio; la falsedad, el engaño, la artimaña; la fealdad, la deformación, lo grotesco. Ypor encima de todo, un profundo egoísmo. Una bajamar que deja al descubierto el fondo del ser humano, que facilita la aparición de negras excrecencias sobre el alma y que permite ver el detritus que nuestras peores pasiones acumulan en el limo de nuestro corazón. Ante este sombrío panorama, no es difícil que la desolación se adueñe de nuestro ánimo, en la misma proporción que aumenta nuestro conocimiento sobre la situación imperante.
Cada vez se hacen más patentes los peligros del camino por el que se empeña en transitar la dictadura camuflada en la que vivimos, impulsada desde el Gobierno. No sólo niegan todo aquello que se aparta de su doctrina, sino que únicamente es aceptable o tolerable su postura: el resto de las opciones políticas o corrientes de pensamiento, son poco menos que antidemocráticas y en todo caso repudiables, atacando con especial virulencia cualquier opción disidente o crítica hacia ellos. Su principal objetivo –prácticamente el único que persiguen-, es el de perpetuarse en el poder, por más que ello implique la destrucción de nuestro estado, de la cultura, de la economía o de los valores más elementales. Todo pasa a convertirse en moneda de cambio: desde la justicia, que debería ser ejemplo de imparcialidad y el pilar central sobre el que se erige nuestra sociedad y la cuál no dudan en tratar de manipular, hasta el propio territorio del estado, el cuál están dispuestos a trocear, si de ello pueden obtener alguna ventaja electoral. Pasan por encima de miles de hogares rotos por el paro y la deplorable gestión de nuestra economía. Incluso pasan por encima de las vidas de esas casi mil personas asesinadas por ETA, que tampoco dudan en utilizar como objeto de intercambio. Nada importa y todo es posible con tal de mantenerse en el poder.
"En un mundo de consumo desenfrenado y donde todo es fungible y perecedero, aún faltan por inventar los “políticos desechables”, es decir de usar y tirar. Salvo en raras excepciones, su ínfima calidad les convierte no sólo en objetos inservibles a los pocos meses de uso, sino que además resultan altamente contaminantes y difícilmente reciclables".
Iratus
P.D.: En el caso del gobierno que tenemos actualmente y de su presidente, la necesidad de meterlos a todos en una bolsa de plástico y sacarlos a la calle para su recogida, resulta imperiosa: el hedor ya es insoportable.
Desde hace varios días desayunamos con la crónica y las imágenes de los violentos disturbios en Atenas, provocados como consecuencia de la muerte del joven Alexander Grigoropulos. Al parecer, el joven murió de un disparo efectuado por un policía, aunque todavía no esta muy claro si de forma accidental o intencionadamente, algo que tendrá que esclarecer la investigación en curso. Lo que si parece más claro, al menos según la versión dada por las autoridades, es que el joven se encontraba entre un grupo de encapuchados, que trataba de agredir con cócteles molotov al vehículo de la policía desde donde se efectuó el disparo. En cualquier caso, de lo que no cabe duda es que es lamentable que se haya producido esta muerte y que la justicia griega deberá esclarecer los hechos, establecer las correspondientes responsabilidades y, en su caso, aplicar la ley a quien corresponda.
A partir de ahí y de las comprensibles manifestaciones para pedir que se esclarezcan los hechos, estamos asistiendo a una escalada de violencia sin ningún tipo de justificación. Una escalada de violencia alentada, según se informa, por grupos anti-sistema y cuyas consecuencias a día de hoy son casi 500 comercios destruidos y/o saqueados, numeroso mobiliario urbano destrozado, decenas de heridos y más de 200 millones de Euros en pérdidas, sólamente en Atenas.
Según un artículo publicado el pasado día 03 de diciembre por el periodista argentino Juan Gasparini, en el diariodigital Tribuna de los Derechos Humanos(VER NOTICIA), una parte del grotesco gotelé de Barceló, realizado para decorar la “cúpula de la indignidad” de Naciones Unidas, podría haberse desplomado.
Al parecer la sala permanece cerrada y con las puertas tapadas, y a pesar de que la responsable de comunicación de Naciones Unidas, Elena Ponomareva, niega cualquier incidente, reconoce que se sigue trabajando en las instalaciones.
Paradójicamente, sería realmente fácil desmentir esta noticia y acallar rumores de una manera muy sencilla: haciendo precisamente lo contrario, es decir, abriendo las puertas de la sala y dejando que cualquiera pudiera constatar el perfecto estado del gotelé... ¿No será entonces que, efectivamente, tienen algo que ocultar?
Y es que al final parece que existe una justicia divina, que por encima de la estupidez de la raza humana, nos recuerda lo que somos: seres humanos imperfectos, ególatras, vanidosos, materialistas y cortos de miras, a los que todavía nos queda mucho camino por recorrer para llegar a la madurez de la especie.
Lástima que no pueda hacer uso de las mismas fanfarrias, alfombras rojas y boatos con los que fue presentada la cúpula de la ignominia; lástima de clac que ahora no estará allí para aplaudir; lástima de prensa, luces y taquígrafos, que hoy no serán convocados a golpe de agencias de comunicación; lástima que me falte una corona, o el aura de oropel de un artista –de un actor- contemporáneo, para poner en loor de multitudes el colofón y la guinda al cagajón de los 20 millones de Euros.
"Un resentimiento surge siempre calladamente en la conciencia de los vencidos: el de que todo gran fracaso es en el fondo merecido".
Gregorio Marañón
Recientemente he recibido un correo electrónico –no sé si como uno más de esos que la gente reenvía a modo de estupidez para matar el tiempo-, que hablaba sobre las víctimas del franquismo, la memoria histórica, las iniciativas del juez Garzón y particularmente, de los miles de niños que supuestamente el franquismo apartó de sus padres legítimos.
Reconozco que en un primer momento tuve dudas sobre si merecía la pena entrar una vez más en el debate de “la memoria histórica” y/o sobre “las víctimas del franquismo”, tema que últimamente viene siendo recurrente en nuestros medios de comunicación. Dudaba, por ser un tema que, al margen de ideologías políticas, parece que lo único que persigue es revolver en el pasado, para alterar la convivencia en el presente. Eso y poner de manifiesto una vez más, la delirante egolatría de jueces y políticos megalómanos, empeñados en ser protagonistas, una y otra vez, de las portadas de informativos y periódicos, al precio que sea. Finalmente y precisamente por ello, por considerar todo este tema un atentado contra el sentido común, he decidido no callar y dar mi opinión al respecto.
Hoy he cancelado la modesta aportación a UNICEF, que nuestra empresa venía realizando desde hace varios años siempre de forma puntual; más abajo os adjunto copia de las líneas remitidas a la Presidenta del Comité Español de UNICEF.
La verdad es que a uno se le queda cara de imbécil cuando se hacen patentes las aberraciones a las que ha llegado nuestra sociedad.Próximamente tendré la oportunidad de asistir a una charla sobre "los valores", que dará Antonio Medrano, filósofo, hombre de ciencia, persona cabal y compañero de un particular foro del que formo parte… deberíamos invitar a esa charla a unos cuantos dirigentes, incluido nuestro Rey, que –precisamente por ser Rey y dicho con el mayor de los respetos hacia S.M. y hacia la institución que representa-, debería saber cuando debe abandonar lo políticamente correcto, incluso lo formal, para decir públicamente lo que probablemente no callará en privado. Llevar una corona también implica una gran responsabilidad y el otro día nuestro monarca tuvo la oportunidad de hablar como un verdadero Rey. Desgraciadamente S.M. no lo hizo y, quizás a causa de mi ignorancia y por más vueltas que le doy, no termino de entender cómo pudo perder semejante oportunidad. No; definitivamente no entiendo qué causa podía ser más grande o más justa que la de haber expresado su disconformidad, con lo que a mi se me antoja como algo claro y fuera de toda duda; con lo que representa, a mi entender, un ataque directo a los valores más esenciales del ser humano.
Y es que se mire cómo se mire y ni aún considerando que lo que se ha realizado pudiera ser comparado con la grandiosa obra que realizó Miguel Angel en la Capilla Sixtina –lo cuál, dicho de paso, no es si no otro grandísimo disparate-, no se pueden emplear 20 millones de Euros en decorar la cúpula de una sala, cuya supuesta función es la de defender los Derechos Humanos. Al menos, no mientras existan millones de personas que carezcan de los derechos humanos más elementales, a quienes sin duda, se les esta insultando y pisoteando con semejante despropósito.
A todos ellos, a todas estas personas que han sido directamente responsables, artífices o cómplices de toda esta indignidad, les recomiendo que vean los documentos gráficos que incluyo al final de estas líneas. En realidad todos deberíamos de verlos de vez en cuando, para no olvidarnos nunca de esa otra realidad que convive junto a la nuestra, las más de las veces como si perteneciera a otra dimensión, o como si la cosa no fuera en absoluto con nosotros. Tal vez así, la próxima vez que alguien se detenga a admirar esta "gran obra" que decora la cúpula de un edificio de Naciones Unidas, o a ensalzar su grandiosidad, tenga suficientes elementos de juicio -especialmente en lo referente a lo moral- como para poder valorar adecuadamente lo que esta contemplando.
Al final terminamos hablando de la “memoria histórica”, mientras destrozamos el presente y arriesgamos nuestro futuro, al olvidarnos de lo que verdaderamente importa y de todo aquello que deberíamos haber aprendido, precisamente, de la historia.
Desde luego, resulta harto difícil permanecer callado cuandouno es testigo de tanto despropósito.
PARA ILUSTRARSE ANTES DE VALORAR LA CUPULA DE LOS 20 MILLONES DE EUROS:
CARTA DIRIGIDA EL PASADO 20.11.2008 A LA PRESIDENTA DEL COMITE ESPAÑOL DE UNICEF:
Estimada Sra. Crespo, Presidenta del COMITE ESPAÑOL DE UNICEF:
Por la presente pongo en su conocimiento que, en el día de hoy, hemos procedido a cancelar la orden de pago correspondiente a las modestas aportaciones periódicas que se venían realizando desde nuestra empresa y hasta el momento actual, a favor de su organización.
El motivo no es otro que la constatación de que la ORGANIZACION DE NACIONES UNIDAS, organismo al que pertenece y del que depende UNICEF, no sólo parece no tener problema alguno de financiación, si no que se permite el lujo de emplear una significativa parte del dinero que reciben en obras faraónicas, de coste desproporcionado y difícilmente justificables en un organismo internacional de esas características. Nos referimos a la cúpula realizada por Miguel Barceló para la Sala de los Derechos Humanos –o Sala de la Alianza de Civilizaciones- de la sede en Suiza de Naciones Unidas.
Más allá de entrar a cuestionar la calidad artística de la obra realizada -de la que también habría mucho que decir, especialmente atendiendo a lo que ha costado-, me parece absolutamente inmoral y de todo punto inadmisible que Naciones Unidas haya empleado hasta un total de 20 millones de Euros (3.300 millones de las antiguas pesetas), en semejante proyecto. En realidad resulta un eufemismo, una burla y hasta un insulto, el que se haya utilizado semejante cantidad de dinero para decorar la “Sala de los Derechos Humanos”, pues no tengo duda alguna de que eso es lo mínimo que pensarán en estos momentos, precisamente, millones de seres humanos, cuyos derechos, una vez más, habrán dejado de ser atendidos para mayor gloria de la necedad y el narcisismo de la raza humana.
Ustedes saben mucho mejor que nadie lo cuesta –por ejemplo- escolarizar o alimentar a un niño en el tercer mundo, algo que normalmente puede hacerse, en cada caso, con unos 20 Euros mensuales. Esto significa que con lo que ha costado esa cúpula, se podrían haber atendido las necesidades de escolarización o de alimento de 1.000.000 de niños durante un mes, o de 83.000 niños durante un año. Evidentemente, esto es sólo un ejemplo de lo que se podría haber realizado con todo ese dinero, puesto que también se podrían haber construido hospitales, pozos, escuelas… salvar vidas, en muchos casos. La lista podría ser interminable, tanto como las necesidades de una buena parte de la población mundial infantil.
Tampoco tengo ninguna duda de lo que habrán podido pensar todos esos héroes anónimos, cuyas vidas discurren entre esas otras a las que intentan salvar; personas admirables, que no reparan en sacrificar su existencia siguiendo los dictados de su corazón y que dedican una parte importantísima de su vida a compartir la carga que la fortuna –o la mala fortuna- ha puesto sobre las espaldas de los más desfavorecidos. Para ellos la noticia debe de haber sido especialmente incomprensible, desalentadora y triste; quizás algunos, incluso, lleguen a cuestionarse la utilidad de semejante sacrificio.
Sea como fuere, son precisamente los perceptores y los depositarios de esos Derechos Humanos, quienes ya están pagando el precio de todo este disparate. Unos Derechos Humanos que a partir de hoy serán discutidoso promovidos desde Suiza, con todo el cinismo, bajo un innecesario bodrio –que en conjunto todo este tema lo es- valorado en más de 20 millones de Euros. Una ignominia en donde se incluye también una partida de 500.000 Euros proveniente de los Fondos de Ayuda al Desarrollo (FAD), que para mayor vergüenza, ha decidido aportar el actual gobierno de España a esta innoble causa.
A pesar de todo pueden estar Ustedes tranquilos, pues no les quepa ninguna duda de que, desde nuestra modesta posición, seguiremos contribuyendo a hacer un poco más llevadera la existencia de los más necesitados. Eso si: a partir de ahora canalizaremos nuestras aportaciones a través de organismos que no dependan y/o pertenezcan a Naciones Unidas. Entidades que tengan claro lo qué significa la palabra solidaridad y para los que ese pequeño sacrificio que hacemos cada uno de nosotros, en mayor o menor medida o en función de nuestras posibilidades, implique también un respeto y un compromiso. Un organismo que no se ría en nuestra cara y menos aún en la cara de todos esos niños que se mueren de hambre en el mundo. En definitiva, organismos que no hayan extraviado el rumbo y tengan claro cuáles continúan siendo los valores más elementales de nuestra sociedad.
Ante todo me gustaría dejar bien claro que no tengo nada personal en contra de los protagonistas de los siguientes documentos gráficos y no es mi intención ridiculizar un error puntual o una mala intervención pública, algo en lo que cualquier persona podría incurrir en un momento dado.
Sin embargo y por tratarse de personas que ocupan CARGOS POLITICOS DE RESPONSABILIDAD, considero que su preparación para ocupar dichos cargos debería ser muy superior a la que demuestran con tanta frecuencia y particularmente en estos documentos gráficos. Sinceramente, me cuesta creer que en una gran nación como España, una de las 10 mayores potencias económicas del mundo y cuyo legado histórico a la cultura ha sido y es universalmente reconocido, no haya personas más capacitadas para desempeñar esos puestos de responsabilidad. La batalla no es contra nadie en particular, si no contra lo lamentable, grotesco, irresponsable y absurdo de ver a personas ocupando puestos y desempeñando cargos para los que no estan en modo alguno preparadas. Quizás puedan ser excelentes profesionales o incluso personas brillantes en otros ámbitos, pero desde luego no desempañando el papel que la política les ha asignado.
Espero que así se entienda y que estas muestras sirvan para la reflexión. El tema no es baladí ni para tomárselo a guasa: estas personas son quienes nos gobiernan y toman decisiones que afectan directamente a nuestras vidas y a nuestro futuro. Creo que es razonable, por lo tanto, exigir que quienes ostentan esa responsabilidad, tengan la capacidad y la formación adecuada para ello.
ALGUNOS EJEMPLOS:
Intervención en el Parlamento de Aragón el 13.09.2007 de Isabel Teruel, como Diputada por el PSOE en las Cortes de Aragón y Portavóz de la Comisión de Educación. Afortunadamente fue cesada al día siguiente... lo que resulta más difícil de explicar es cómo pudo acceder a ese puesto. Quizás la absurda ley de "igualdad de género" y las famosas cuotas tengan algo que ver en ello, ya que de otro modo resulta inexplicable... Insisto: PORTAVOZ DE LA COMISION DE EDUCACION (!!)... Spain is different!
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Otra "perla" más reciente ha sido la intervención de la actual Ministra de Fomento, Magdalena Alvarez -"Maleni", como es más popularmente conocida-, a raíz de una interpelación parlamentaria sobre lo ocurrido en el trágico accidente de Barajas, el pasado 29.08.2008... ¿De verdad es ésta nuestra Ministra de Fomento? Creo que en algo nos estamos equivocando.
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"La humanidad, partiendo de la nada y con su sólo esfuerzo, ha llegado a alcanzar las más altas cotas de miseria." Groucho Marx
"La relación de locales que usted me pide, me solicita, con las siglas ONG, en Patrimonio no figura ninguno. Si figuran otras asociaciones como San Miguel, la Cruz Roja, etc., pero con esas siglas, no."Esther Sarrautte, Concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. 04.11.2008
¿Recuerdan aquel famoso camarote de los Hermanos Marx?... En algo parecido se ha convertido España, pues es sorprendente la cantidad de personajes grotescos que caben dentro de un país tan pequeño. Y es que por increible que parezca, la concejal de Coalición Canaria en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, Esther Sarrautte, no sabe lo que es una ONG... Si, si; de Santa Cruz de Tenerife aquí, en el planeta Tierra, en las Islas Canarias, en el siglo XXI. Eso si; podemos estar tranquilos, porque con los cerca de 6.000 Euros que cobra al mes del erario público, podrá pagarse sin dificultad unas clases de cultura general básica y así ponerse al día para los siguientes plenos. Su manera de tratar de enmendar el error, una vez constatado, no tiene desperdicio.